Reto: Escribir sobre dejar huella.
Sentada frente al ordenador, sigo soñando como de niña en convertirme en una famosa escritora. Aunque me planteo la misma duda si viva o muerta.
Quizás porque soy muy paciente y más reservada de lo que aparento, no desdeño que el éxito llegara como legado póstumo.
Lo que anhelo es dejar huella, es como ser inmortal y pervivir.
A veces me lo creo, lo vivo y lo disfruto, pero para ser sincera creo que nunca ocurrirá, salvo un segundo giro inesperado en la novela de mi vida.
No importa lo alto que sea el muro, cuando creo en mí; vuelo con mi unicornio y salvo ese y mil muros más. Lástima que solo me ocurra en raras alineaciones de lejanos planetas. Así que cuando se produce la magia la exprimo todo lo que puedo.
Es mi sueño y nunca renunciaré a él.
Creo que puedo luchar mucho más, necesito más armas y sobre todo un buen escudo.
Sé que estoy en el camino y si creo, remontaré el vuelo con mi unicornio.
Sin obsesiones; lo que ha de ser será.
Dejar huella, no solo a través de la literatura sino de mi propia existencia.
Cuando ya no esté, quiero que me recuerden por lo que me esfuerzo por ser, buena persona. Ese sería el título y el legado más codiciado por mí.
Tan sencillo y difícil a la vez “Aquí yace una buena persona”.
Silvia Jimeno Vázquez

