Reto: Escribir sobre lo que nos inspira una foto de un periódico

… y es que no hago más que tragarme las lágrimas que se me salen cuando menos me lo espero. No quiero pensar mucho en mi hermano Juan que ya se buscará la vida… y es que siento que me importa un carajo todo – suspira resignada – y no soy capaz ni de seguir una conversación porque se me va la pinza y acabo con la cabeza en el tema. Que no sé qué voy a hacer si mi madre se entera.– Blanca, en la Comisaría del distrito de Hortaleza, se frota nerviosamente unos ojos levemente inflamados por la falta de sueño, e intenta cambiar de posición en una silla que encuentra demasiado incómoda y dura. Tiene unos sentimientos contradictorios, incluso parece que tiene otro yo que habla sin emoción mientras ella quiere gritar, pero claro, puede ser efecto de un Valium que encontró en el bolso de su madre.

¡Es que me mata! Me paso las mañanas encerrada en el baño, se me sube un llanto de esos que no controlo, y me encuentro llorando a mares sin poder parar, y aguantando otro vómito que también me sube así de golpe, y a veces ni tiempo me da a llegar al váter… y entonces pienso que lo mataron. ¡y no me lo creo! – titubea- … no me lo puedo creer todavía. Lo mataron y todo por culpa del gilipollas de mierda de mi ex novio… – mira al policía con aire inocente – Con perdón – dice – ¡… que ahora me doy cuenta que me he metido en un puto lío por su culpa! – Blanca continúa con ciertos titubeos, hablando sin parar y de forma anárquica y desordenada. Siente también una cierta somnolencia que la mantiene emocionalmente lejos de lo que está narrando, mientras un Policía anota en una antigua máquina de escribir una versión más de los testigos de la pelea y muerte de un joven, entre grupos de ideología neonazi y fascista en el metro de Madrid.

… y mi madre que ve la foto en el periódico que dan gratuito del «Metro» el lunes a primera hora, mientras iba a hacer sus horas de limpieza en una casa del centro. Una foto de la Manifestación del domingo, justo el día después de que lo mataran… ¡Yo en primera plana! Con un montón de gente más solidarizándose con el chaval ¡Mierda! fue la casualidad, la puta foto donde salgo con el pelo recogido medio mezclada entre toda la peña que había….

Blanca la arrancó y la lleva guardada en el bolsillo de su pantalón. Infantilmente le gusta mirarla y enseñarla, incluso le ayuda a superar por breves momentos sus otras preocupaciones. Por un instante Madrid contempló la foto solidaria de una manifestación y su propia imagen en blanco y negro, en primera plana. Incluso ¡puede que la reconozcan cuando vaya por la calle! – ¿Ve? Es ésta ¿Le gusta? – el policía la mira con cierta indiferencia – en el meollo de una manifestación que me importa una mierda, ahí en primera plana!! y yo que intento disimular y pasar desapercibida … – Se encoge de hombros como si estuviera hablando de una tercera persona con cierta indiferencia – y mi madre que me reconoce y me llama enseguida, que qué he hecho, que qué hago yo en manifestaciones, que si es que me he metido en un lío, …. Que claro que no se cree mi vena solidaria…! pero cómo le explico yo a mi madre que confiaba en encontrar a Juan! ¡Que ya hace más de una semana de todo y no viene a dormir a casa!… ni grupos neonazis ni antifascistas! ¡Que no!,… que estaban allí de casualidad, como si fueran el pretexto para que Juan sacara la navaja en cuanto vio a mi novio, que me dejó colgada en cuanto supo que estaba embarazada…. que tengo solo 14 años!, y que me mata ¡mi madre me mata!…  ¡que yo no quería ni bebés ni hostias! que fue un rollo de algunas noches y ya está!

Blanca titubea, ahí titubea, se echa a llorar. El Valium empieza a fallarle. Intenta controlar su monólogo absurdo, que en el fondo le supera su enfado y su miedo contra todos. Parecen llegar de golpe emociones acumuladas y guardadas por demasiado tiempo, pero ya no puede callar. Su madre la espera fuera de la Comisaría, sentada en un banco, pensando quizás en esos hijos que tanto les dio y tanto le quitan ahora –y mi hermano Juan dijo que lo mataba, que como lo viera lo mataba!! Y fue otra vez la puta casualidad, que estamos los dos en el metro camino de una oficina de esas de Planificación Familiar… y mi ex estaba en el tercer vagón!! Sentado tranquilamente y rodeado de cabezas rapadas… casualidad, ¡joder, puta casualidad!! .. y Juan pensó que con aquel caos en el metro, chupas negras, chupas verdes, barullo, desmadre! .. Una amenaza y quizás un pinchazo, no más que eso!!

Blanca se queda callada, parece que recuerda algo de otra historia, quizás un anticipo de lo que pudo haber evitado. Contempla un tanto despistada, con la mirada perdida lo que hay alrededor, en una Comisaría que sorprende por ser completamente diferente a lo que había imaginado. Un despacho de paredes desnudas y limpias con una foto del Rey a un lado y en el otro un calendario que señala en rojo el Puente de la Inmaculada, gente muy arreglada en su uniforme y muchos papeles – Lo había hecho alguna vez – habla como si estuviera sola – … me refiero a mi hermano – titubea – .., que está más colgado que yo y que cuando necesita un pico no lo duda, nunca lo duda!! .. Pero me quiere un mazo. Alguna vez se mete en líos, sabe? .. Es que le pueden las drogas… pero es un buen chaval, se lo digo yo que lo conozco – Blanca sabe que ya no puede callarse, que Juan tiene tanta culpa como ella, aunque cree que no ha matado a nadie – .. Juan estaba seguro que lo asustaría al menos para que me ayudara a pasar el mal trago de un aborto– Blanca se frota los dedos de las manos, como suele hacer desde hace ya varias semanas sin casi darse cuenta – … iba a por él ¡mierda, claro que iba a por él! Pero para asustarlo. Le juro que solo quería asustarlo. Pero la armó, un grito, y un insulto, un mal gesto, la visión de una navaja. Lo que fuera organizó la batalla del metro, nada más que eso, ¡joder, mierda! una lamentable equivocación – Tiene catorce años pero parece que en unos días ha envejecido veinte – …y es que el chaval ese, el muerto pues eso, que debió de darse cuenta de lo que iba a hacer mi hermano, es que sino… no se explica!

Blanca intenta recordar mientras el Policía, que hasta el momento parecía un autómata tomando notas, comienza a mover las cejas con signos alarmantes – y va y se levanta de su asiento para evitarlo. Quizás, … no sé … entonces choca contra un cabeza rapada que estaba de pie con sus amigos y le pide disculpas oscilando con el vaivén del metro, y tropieza contra otro que se da la vuelta y se mosquea… y de repente parece que todo se desmadra … y no recuerdo más que ruido, gritos, puñetazos, golpes por todos lados, como en las películas , ¿sabe? dos bandas rivales matándose a puñetazos, y oigo que hay un muerto … así que uno mató a otro y que no sé ni quienes son! .. Ni Juan ni mi exnovio… Se lo juro que no fueron ellos!, solo sé que Juan echó por patas en cuanto llegamos a la siguiente estación, … que se le fue de las manos, y el mamón de mi ex se quedó allí, embobado, sin reaccionar, viendo como el otro se desangraba y como otros muchos acababan a hostias entre ellos, el muy cabrón . ..Que no se dio ni cuenta que yo estaba allí!! El metro lleno de peña, yo aguantando las ganas de vomitar que desde que estoy embarazada suelto unas potas que no vea … 

Blanca mira al policía que la observa ya con otros ojos, alarmado por las consecuencias – ¡Mire que intentaron reanimarlo! … estaba aquello lleno de policías, ambulancias, guardias del metro… media hora de reanimación, de voces, de ruidos, de órdenes,.. De todo colega, media hora interminable, y yo de lejos, intentando pasar más o menos desapercibida porque en casa me matan!! Serían ellos los que me mataran si supieran que Juan ha organizado una bronca por mi culpa!-. Ya hace más de una semana y no me atrevía a venir y tenía miedo de que me llamaran ustedes por si vi u oí algo que fuera distinto a tanta ideología  pero estoy aquí por mi madre, que me vio en la foto del día siguiente, en la Manifestación y ya no me pude callar… – inocentemente susurra – … pero lo del embarazo no se lo he dicho, ¿sabe! todavía creo que puedo arreglarlo.

Blanca tiene 14 años y un problema. El Policía medio suspira haciendo un receso ante la máquina de escribir y pensando en lo que cuentan los periódicos «Chico muere por sus ideales”. – Yo ya estoy jodida – continua Blanca – que ni mi ex ni mi hermano han dado señales todavía … y que a mi madre poco le importa, dice que ya no puede con su vida, que algún día a Juan lo encontrarán con un pico de más en algún agujero …

Almudena González R

2 respuestas a “Muerte de un joven en el metro de Madrid”

  1. Avatar de Adela Muñoz
    Adela Muñoz

    Muy real y muy duro. Enhorabuena! Es un texto difícil. Te habrá costado escribirlo.

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    1. Avatar de El Arte de re(la)tarte
      El Arte de re(la)tarte

      Gracias Adela. Así es, muchas correcciones y con mis propias dudas de si ponerlo o no en la web. Cada día aprendo más sobre mis propios textos

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