Camarero, le llamó. Era una chica menuda de ojos muy verdes. Póngame por favor un escorzo de café. El hombre la miró extrañado, no entendía nada. Aquí solo servimos café con leche, corto o largo de café…Ella respondió el escorzo de café me hace vibrar. El hombre se dispuso a estrujar la vieja maquinilla y asombrado vio como de repente el fluido abandonaba la taza y se posaba en el pelo de la clienta…hasta diluirse en el mismo. Ella pagó la consumición y abandonó el Café con prisas….

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